RUPUMEICA: Después de la tragedia del Lago Maihue

mayo de 2006

Quien se lo iba a imaginar, hace cinco meses atrás, atravesar el Lago Maihue en una barcaza de la envergadura de "CONSUELO17". Pero las cosas suceden por algo. ¿Tendría que sacrificarse la vida de 17 personas para que esto suceda?. La última misión de vida de quienes hacemos mención, entre otras finalidades que el tiempo nos ayudará a dilucidar, fue darle a su sacrificada comunidad un medio de transporte más digno para quienes desde siempre habían tenido que luchar por llegar hasta su tierra o trasladarse desde ella a lugares de donde conseguir los sustentos básicos de subsistencia.

El solo hecho de pensar en visitar esta comunidad me hace reflexionar profundamente en lo que ellos han vivido y están viviendo después de ese fatídico hecho y que trataré de reflejar aproximándome escasamente a los sentimientos de quienes han experimentado el estar al límite entre la vida y la muerte y de quienes estando a la orilla no sabían lo que pasaba con sus hijos o familiares. Algunos no lo podían creer cuando se encontraron y se abrasaron. Pero la confusión, la incertidumbre, la espera eran una carga demasiado pesada que dejó huellas difíciles de borrar y que llevarán todos los días de su vida. Fueron los más afortunados al encontrarse con sus seres queridos. Los demás, esperando encontrarlos, se les hizo más pesada aún, la espera interminable de poderlos ver con vida y poco a poco se fue apagando la luz de la esperanza hasta asumir que les tocaba vivir la experiencia más dolorosa de sus vidas. El Lago Maihue es digno de admirar y respetar. Pero esta vez produjo demasiado dolor, rabia, confusión, ausencia...

El cruzar el lago casi por la misma ruta que ellos hicieron por última vez, recoge el alma a un  momento de oración y tributo por quienes ya no están, pero también por los que siguen luchando día a día por continuar con su sacrificada vida en lugares tan apartados, no por grandes distancias, sino por lo difícil que significa depender de medios de transporte y comunicación que, a pesar de haber mejorado, dista mucho de lo que necesita una familia o comunidad.

Trato de imaginarme lo que siente alguien que perdió a un ser querido cada vez que cruza el lago. ¿Qué sentirá, qué pensará quien se escapó de ser arrebatado por las profundidades de tan cristalinas aguas? Hay un papá, una mamá, que ven partir a sus hijos los domingos por la tarde para irse a los internados de sus respectivos colegios. Las condiciones han cambiado, pero igual se achica el corazón, se ahoga un suspiro y el beso de despedida es como una espina que se clava y que permanece hasta verlos de nuevo el otro fin de semana. Y la vida continúa... ¿Que decir de quienes no pudieron recuperar sus cuerpos...?

Ya pasó la avalancha comunicacional que provoca un hecho de esta naturaleza con su lado bueno y su otra cara. Los medios de comunicación nos permitieron conocer la cruda realidad, pero ya se fueron. 

Llegar en vehículo hasta donde el camino lo permite, es un acontecimiento que da esperanzas de más progreso y de que alguien más, todavía se preocupa por ellos. Eso es lo que ha ocurrido un sábado 06 de mayo del 2006 al acompañar al Padre Mauricio y al abogado Wladimir Riesco, con un doble propósito:

1. Reunión con la comunidad en general para interiorizarse sobre el uso de las aguas del sector, y buscar la forma en que la comunidad pueda aprovecharlas, ya que informaciones extraoficiales dirían que las aguas del río Caicallén sería usadas para construir centrales hidroeléctricas, sin la información ni participación de las comunidades aledañas.

2. Reunión con familias afectadas por la Tragedia del lago Maihue para informarse de la investigación y pasos que se han dado y a seguir en la demanda contra quienes resulten responsables de lo ocurrido. El dolor y la esperanza se ven reflejados en los rostros de gente sufrida y golpeada con esta tragedia.

Las siguientes Galerías de Fotos ilustran estos hechos y otras situaciones que compartimos para conocer más la realidad de quienes hacen patria con tanto sacrificio.

Galería 1: Consuelo 17 y la travesía del Lago Maihue

Galería 2: Construyendo Camino y progreso

Galería 3: Reunión informativa con la Comunidad en General

Galería 4: Río Caicayén y su pasarela

Galería 5: Reunión con familias víctimas de la tragedia

Galería 6: El regreso

Galería 7:Aves de Maihue

 
 
 
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René R. Valencia  Arratia
 
Parroquia San Conrado
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